Agencias
Cerca de 1,500 familias han sido evacuadas en Filipinas este domingo por la intensificación de la actividad del volcán Mayón, el más activo del archipiélago, donde las autoridades mantienen la alerta 3 ante el riesgo de erupción y fenómenos peligrosos asociados.
En su más reciente boletín, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) indicó que persiste un “nivel elevado de agitación magmática”, con coladas de lava que descienden por varios canales del volcán y alcanzan varios kilómetros de longitud.
Así mismo, la agencia señaló que en las últimas horas se han contabilizado decenas de terremotos volcánicos, incluidos episodios de tremor prolongado, además de desprendimientos de rocas y corrientes de densidad piroclástica dentro de la zona de peligro permanente, fijada en un radio de seis kilómetros.
“La extrusión de magma y la actividad efusiva continúan”, señala el reporte, que advierte del riesgo de flujos de lava, explosiones moderadas y otros fenómenos peligrosos en los próximos días.
Evacuación obligatoria
Ante esta situación, el nivel de alerta 3 (agitación magmática) se mantiene vigente, lo que implica la evacuación obligatoria de las personas que residen en el área de exclusión, así como la prohibición de acceso y de vuelos cercanos al volcán.
Por su parte, la Oficina de Defensa Civil (OCD) informó que decenas de localidades se han visto afectadas por la caída de ceniza, mientras los evacuados permanecen en centros de acogida a la espera de que disminuya la actividad.
Autoridades locales señalaron que, aunque algunos evacuados han expresado su deseo de regresar a sus viviendas, no se permitirá el retorno mientras persista el nivel de alerta actual.
Filipinas se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de intensa actividad sísmica y volcánica, donde el Mayón es uno de los volcanes más activos del país.
