Agencias
El presidente Donald Trump declaró este lunes que contempla una guerra prolongada contra Irán, mientras el conflicto se amplía en múltiples frentes con nuevos ataques de Estados Unidos e Israel, y Teherán responde en el Golfo.
En el tercer día de la guerra, cada bando exhibe su determinación a continuar las hostilidades y los países del Golfo han amenazado con responder si es necesario a la “agresión” iraní.
Los Guardianes de la Revolución, el brazo armado ideológico de la república islámica, reivindicaron el ataque contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, y volvieron a apuntar contra los países de la región que albergan bases militares estadounidenses.
Un general iraní amenazó el lunes con “incendiar cualquier barco” que intentara cruzar el estrecho de Ormuz, un paso estratégico para el comercio petrolero mundial, cerrado de facto debido a la guerra en Oriente Medio.
Se avecinan “numerosos días” de guerra, advirtió por su parte Israel. Trump, en cambio, apuesta por “cuatro a cinco semanas”, pero asegura que Estados Unidos puede “ir mucho más allá” si es necesario.
