Durante una rueda de prensa frente a una de las viviendas atacadas, autoridades manifestaron que la situación era de un alcance nunca antes registrado en la ciudad.
La policía identificó a Robert Car, de 40 años, como sospechoso y emitió una orden de captura en su contra por homicidio: había amenazado con tiroteos y era instructor de armas de fuego.