Trump cumple guerra de aranceles: “nuestro país ha sido saqueado”

WASHINGTON (AP) — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el miércoles planes para imponer aranceles generalizados, alegando que “nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, expoliado” por otras naciones.

Trump anunció aranceles del 10% a todas las importaciones e impuestos adicionales para unos 60 países. Entre los más afectados están China (34%), la Unión Europea (20%), Vietnam (46%), Taiwán (32%) y Japón (24%).

“Los contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años”, dijo Trump en declaraciones en la Casa Blanca. “Pero eso ya no va a suceder más”.

El mandatario ha prometido que los empleos manufactureros regresarán a Estados Unidos como resultado de los impuestos, pero sus políticas corren el riesgo de causar una desaceleración económica repentina, ya que los consumidores y las empresas podrían enfrentar fuertes aumentos de precios en automóviles, ropa y otros bienes .

Los aranceles se suman a otros anuncios similares de impuestos del 25% sobre las importaciones de automóviles; gravámenes contra China, Canadá y México, y aranceles ampliados sobre el acero y el aluminio. Trump también ha impuesto aranceles contra países que importen petróleo de Venezuela y planea impuestos de importación separados sobre medicamentos, madera, cobre y chips de computadora.

Ninguna de las señales de advertencia sobre un mercado de valores en picada o que el sentimiento del consumidor se haya vuelto sombrío ha hecho que el gobierno dude públicamente de su estrategia.

Es casi seguro que los importadores transfieran parte del costo de los impuestos a los consumidores. El Laboratorio de Presupuesto de la Universidad de Yale estima que un arancel universal del 20% costaría al hogar promedio entre 3.400 y 4.200 dólares adicionales.

La premisa del gobierno republicano es que los fabricantes aumentarán rápidamente la producción nacional y crearán nuevos empleos en fábricas.

Basándose en la posibilidad de aranceles amplios del 20% que han sido planteados por algunos asesores de la Casa Blanca, la mayoría de los análisis ven una economía trabada por precios más altos y estancamiento. El crecimiento económico de Estados Unidos, medido por el producto interno bruto, sería aproximadamente un punto porcentual más bajo, y la ropa, el petróleo, los automóviles, la vivienda, los comestibles e incluso los seguros costarían más, según el análisis del Laboratorio de Presupuesto.

Trump estaría aplicando estos aranceles de manera unilateral, ya que tiene formas de hacerlo legalmente sin la aprobación del Congreso. Eso facilita que los legisladores y los responsables de políticas demócratas critiquen al gobierno republicano si la incertidumbre expresada por las empresas y el sentimiento del consumidor en declive son, de hecho, señales de problemas por venir.

Heather Boushey, quien fue miembro del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca del expresidente Joe Biden, señaló que los aranceles menos agresivos que Trump impuso durante su primer mandato no lograron provocar el renacimiento manufacturero que prometió a los votantes.

No estamos viendo indicios del auge que el presidente prometió”, dijo Boushey. “Es una estrategia fallida”.

La representante demócrata Suzan DelBene dijo que los aranceles son “parte del caos y la disfunción” que se está generando en el gobierno de Trump. DelBene enfatizó que Trump no debería tener la autoridad exclusiva para aumentar los impuestos como pretende sin obtener la aprobación de los legisladores, y señaló que hasta ahora los republicanos han sido “ciegamente leales”.

“El presidente no debería poder hacer eso”, dijo DelBene. “Este es un aumento masivo de impuestos para las familias estadounidenses, y es sin un voto en el Congreso… El presidente Trump prometió en la campaña que reduciría los costos desde el primer día. Ahora dice que no le importa si los precios suben; ha roto su promesa”.

Incluso los republicanos que confían en los instintos de Trump han reconocido que los aranceles podrían afectar una economía con una tasa de desempleo saludable del 4,1%.

“Veremos cómo se desarrolla todo”, dijo el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson. “Puede ser complicado al principio. Pero creo que esto tendrá sentido para los estadounidenses y ayudará a todos los estadounidenses”.

Los socios comerciales tradicionales están preparando sus propias contramedidas. Canadá ya ha impuesto algunas en respuesta a los aranceles del 25% que Trump vinculó al tráfico de fentanilo. En respuesta a los aranceles sobre el acero y el aluminio, la UE impuso aranceles sobre bienes estadounidenses por valor de 26.000 millones de euros (28.000 millones de dólares estadounidenses), incluyendo el bourbon, lo que llevó a Trump a amenazar con un arancel del 200% sobre el alcohol europeo.

Muchos aliados sienten que han sido arrastrados a una confrontación por Trump, quien rutinariamente dice que amigos y enemigos básicamente han estafado a Estados Unidos con una mezcla de aranceles y otras barreras comerciales.

La otra cara de la moneda, por supuesto, es que los estadunidenses también tienen los ingresos para elegir comprar vestidos de diseñador de casas de moda francesas y autos de fabricantes alemanes, mientras que los datos del Banco Mundial muestran que la UE tiene ingresos per cápita más bajos que Estados Unidos.

“Europa no ha iniciado esta confrontación”, dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “No necesariamente queremos tomar represalias, pero, si es necesario, tenemos un plan sólido para tomar represalias y lo usaremos”.

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, repitió el miércoles su llamado para evitar una guerra comercial entre la UE y Estados Unidos, señalando que afectaría a las dos partes y tendría “fuertes” consecuencias para la economía de su país.

Debido a que Trump ha promocionado sus aranceles sin proporcionar detalles, ha generado una sensación más profunda de incertidumbre para el mundo, una señal de que la desaceleración económica podría extenderse a otras naciones que verían a una persona a quien culpar.

Ray Sparnaay, gerente general de JE Fixture & Tool, una empresa canadiense de herramientas y matrices que se encuentra al otro lado del río Detroit, dijo que la incertidumbre ha aplastado la capacidad de su empresa para hacer planes.