El Mundo
La batalla entre las dos superpotencias mundiales por TikTok nunca tuvo nada que ver con vídeos virales. Fue, desde el principio, un pulso entre Estados Unidos y China por el control de los datos, los algoritmos y la influencia digital. En una decisión histórica que pone fin a más de cuatro años de tensiones legales, diplomáticas y políticas, TikTok ha alcanzado un acuerdo para vender sus operaciones en Estados Unidos a un consorcio de inversores estadounidenses.
El director ejecutivo de la compañía china, Chew Shou Zi, dio la noticia el jueves a los empleados. El acuerdo, respaldado públicamente por el presidente Donald Trump, evita una prohibición nacional de la plataforma y garantiza una continuidad que será bien recibida para sus más de 170 millones de usuarios estadounidenses. Está previsto que la transacción se cierre el 22 de enero de 2026, fecha en la que comenzará a operar bajo una nueva empresa conjunta estadounidense.
El pulso sobre TikTok se endureció cuando el Congreso de EEUU aprobó una ley en 2024 que ordenaba a los propietarios chinos vender los activos estadounidenses de la aplicación antes de enero de 2025. Esto sucedió durante la Administración de Joe Biden, pero fue el primer Gobierno de Trump el que inició la cruzada contra la aplicación alegando motivos de seguridad. La app china siempre ha negado haber compartido sus datos con el Ejecutivo chino.
El pasado 25 de septiembre, tras una llamada entre Trump y el líder chino Xi Jinping, el republicano firmó una orden ejecutiva para que las operaciones de TikTok en EEUU pasaran a manos estadounidenses, desvinculándose de su propietario chino, ByteDance, que en los últimos años en que la venta del negocio estadounidense de TikTok no estaba entre sus planes.
“ByteDance no es un agente de China y TikTok nunca ha compartido ni recibido una solicitud para compartir datos de usuarios estadounidenses con el Gobierno chino”, defendió Chew.
Los medios estadounidenses que han publicado el comunicado de Chew señalan que el acuerdo aprobado ahora redefine la estructura propietaria con el objetivo explícito de cumplir con las exigencias de seguridad nacional de Washington, centradas sobre todo en la protección de datos.
Según los términos del acuerdo, un consorcio de “inversores estadounidenses y aliados”, entre ellos Oracle, Silver Lake y MGX, con sede en Abu Dabi, controlará el 50% de la nueva entidad, con participaciones del 15 % cada uno.
Por otra parte, ByteDance, la empresa matriz china, conservará un 19,9%, mientras que el 30 % de la empresa conjunta estará en manos de “afiliados de ciertos inversionistas actuales en ByteDance”. Es decir, que aunque la matriz china no desaparece completamente del accionariado, su influencia formal queda muy limitada.
“La nueva empresa conjunta TikTok será de propiedad mayoritaria de inversores estadounidenses, gobernada por una nueva junta directiva de siete miembros con mayoría estadounidense y sujeta a términos que protegen los datos de los estadounidenses y la seguridad nacional de Estados Unidos”, dijo Chew.
Respecto al polémico algoritmo de recomendación, la nueva compañía conjunta volverá a entrenarlo con datos de usuarios de EEUU y Oracle supervisará el almacenamiento de toda esa información. La empresa también será responsable de la moderación de contenido y, según precisó Chew, ByteDance continuará gestionando el comercio electrónico, la publicidad y el marketing. Las acciones de Oracle subieron un 5% en las operaciones posteriores al cierre del mercado el jueves.
El papel de Pekín ha sido clave para que se hayan dado estos pasos porque, debido a los controles de exportación impuestos en 2020, tecnologías clave de TikTok -incluido su algoritmo de recomendación- requieren aprobación gubernamental para ser exportadas. Esta restricción era la que había frustrado las anteriores negociaciones. En cambio, el Gobierno de Xi Jinping aún no ha confirmado oficialmente su aprobación del acuerdo anunciado.
