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La revista Proceso solicitó a las autoridades federales y al Gobierno de Oaxaca garantizar la seguridad e integridad de su corresponsal en la entidad, Pedro Matías Arrazola, luego de que recibiera una amenaza pública en redes sociales días después del asesinato del periodista Francisco Alejandro Leyva Aguilar.
En un posicionamiento, el medio informó que permanece atento a las acciones que adopten las autoridades para proteger a su colaborador, quien fue amenazado tras publicar un mensaje en el que condenó el homicidio de Alejandro Leyva y cuestionó quién sería el siguiente periodista atacado en Oaxaca.
De acuerdo con la información difundida, la amenaza fue realizada desde un perfil de Facebook identificado como “COMANDO LOX”, donde se escribió: “Ahora sigue Pedro Matías jajaja”, acompañado de insultos y expresiones de violencia dirigidas contra periodistas.
Proceso expresó sus condolencias a la familia de Francisco Alejandro Leyva y se sumó a la exigencia de esclarecer el crimen y castigar a los responsables. Asimismo, pidió a las autoridades reforzar las medidas de protección para Pedro Matías ante el contexto de riesgo que enfrentan periodistas en la entidad, advertido por organizaciones defensoras de la libertad de expresión.
Según declaró el propio corresponsal en entrevista con Milenio, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca le otorgó medidas de protección tras conocerse la amenaza. Además, fue contactado por el Mecanismo Federal para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, mientras que representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) también dieron seguimiento a su situación.
La organización Reporteros Sin Fronteras detectó inicialmente el mensaje intimidatorio y alertó al periodista, recomendándole resguardarse y evitar permanecer solo mientras se evalúa el nivel de riesgo.
El caso deberá ser investigado para determinar el origen del perfil utilizado, identificar al responsable y establecer si existe una amenaza real contra el corresponsal de Proceso, en un contexto de creciente preocupación por la seguridad de quienes ejercen el periodismo en Oaxaca.
