El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, dijo que un problema en la red europea que describió como una “fuerte oscilación” era la causa, pero que aún se estaba determinando.
La intensa, duradera y extensa ola de calor llegó a su fin este lunes, tras nueve días de máximas entre los 39 y 45 grados en casi toda la Península de España que han dejado 510 muertes.