"Cuídense, hay mucho dolor en nuestro pueblo", pide arzobispo a oaxaqueños ante el Covid-19

 
En la conmemoración de la coronación de la Virgen de la Soledad, el arzobispo Pedro Vázquez Villalobos pidió a los católicos y católicas que se cuiden, ante la tristeza que deja a su paso la enfermedad de Covid-19. "Quiero decirles a todos mis hermanos que están acompañándonos a través de los medios de comunicación, que están en mi oración y que todas esas peticiones que me han hecho para que tenga presente en el altar a sus seres queridos, vivos o difuntos, los tengo presentes en mi oración. No los he nombrado como siempre lo hago, pero Dios, Dios conoce muy bien toda esa lista que tengo para estar pidiendo por mis hermanos".
 
Expuso que le daba mucha alegría poder presidir la santa misa, ahora en este mes de enero, con presencia de algunos fieles, "aquí en esta Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, porque las puertas de nuestra Basílica permanecen abiertas. Ahora no están como hace un mes, 18 de diciembre, esas puertas estaban cerradas, ahora están abiertas, y usted puede entrar, con los debidos cuidados, por supuesto, para estar aquí, hablándole a Dios y hablándole a la Madre de Dios".
 
"Hoy, le puedo decir a nuestra Señora de la Soledad que los escuche, que los escuche en sus ruegos, en sus peticiones, porque aquí, a este Santuario, a esta Basílica, venimos a encontrarnos por supuesto con Dios, pero muy especialmente con la Madre de Dios".
 
Refirió que "hoy, tenemos que decirle a Nuestra Madre, que hay mucho dolor en nuestro pueblo, y no solamente en nuestro pueblo oaxaqueño, nuestro pueblo y en el mundo, con esta pandemia, mucho dolor y sufrimiento, mucha preocupación, mucha angustia".
 
Y lamentó la muerte de un religioso.
 
"Hoy se murió un hermano nuestro, Obispo, que todavía no cumplía ni siquiera un año de ser obispo, ni siquiera un año de ser Obispo y ya no está entre nosotros. Ayer me dijeron de otros Obispos que están contagiados de covid, ya hablé con uno de ellos y me dijo: “cuídate, hermano, cuídate, cuídate mucho, para que no te nos vayas a contagiar. Es angustiante esta enfermedad” y él me dice: “parece ser que soy asintomático, pero es angustiante que a cada momento te estén poniendo aparatitos para ver cómo está tu oxigenación y viene a ti un temor de que te digan: te está bajando, necesitas esto, necesitas aquello”.
 
Las noches –dice- se vuelven largas, interminables, porque llega un gran temor y un gran miedo ante todo lo que hemos oído y lo que hemos visto... miles de contagiados y miles de muertos y yo no quiero ser uno de esos miles, no quiero ser uno más y qué difícil es pasar la noche con la angustia, pensando que estoy en los últimos momentos, que estoy en los últimos días de la vida… cuídate, ¡cuídate!” y es lo que yo les quiero decir a todos ustedes: ¡CUÍDENSE”, pidió Vázquez Villalobos.