Condenan a un influencer vegano por dejar morir de hambre a su bebé recién nacido

Agencias

La justicia rusa ha condenado a ocho años de prisión al influencer vegano Maxim Lyutyi, por dejar morir de hambre a su bebé de un mes. El hombre sometía al recién nacido a una «dieta pránica» en la que se nutriría de la energía solar. Kosmos —como se llamaba el hijo de Lyutyi— llegó a pesar menos de dos kilos y finalmente murió 8 de marzo de 2023 por neumonía y desnutrición.

«Mi hijo se alimentaba del sol. Ha muerto por mi culpa», confesó el influencer a la justicia rusa, argumentando que creía que podía recibir todos los nutrientes necesarios del astro. La dieta pránica consiste en que las personas pasen mucho tiempo sin ingerir comida ni agua, para «nutrirse» únicamente el sol, como si fueran plantas haciendo la fotosíntesis.

Tiene su origen en la antiguacultura india y en la dieta yóguica, que se basa en el concepto de que los alimentos pránicos sirven para nutrir la mente, el cuerpo y el alma.

Pese a que Lyutyi finalmente confesó su culpabilidad, antes había tratado de culpar a su pareja, Oxana Mironova, otra influencer rusa. Esgrimió que el bebé tenía una deficiencia de hierro como resultado de las elecciones dietéticas de Mironova. Por su parte, la mujer ha sido condenada a dos años de «trabajo correccional».

Líder de una secta

El medio británico ‘Daily Mail’ reveló que que Lyutyi, el padre, es un conocido propagandista de los alimentos crudos y un entrenador de estilo de vida. Es autor de métodos de «limpieza del cuerpo» y buscaba poner en práctica sus teorías con el niño.

En un intento por experimentar con su hijo pequeño, para «hacerlo como Superman», el hombre —que cuenta con casi 60 mil seguidores en Instagram— no alimentó a su bebé y lo sometió a otros maltratos. Según el testimonio de la madre, Oxana Mironova, también lo sumergió en agua helada «para fortalecerlo».

La familia de la madre, por su parte, comentó que ella era una «esclava» de Lyutvi, y que el influencer dirigía una secta. Todavía aturdidos por la desgracia, revelaron que el progenitor quería criar a un ser humano que solo se alimentara de luz solar y prohibió así a Mirionova amamantar al pequeño, aunque ella lo siguió haciendo en secreto.