La reforma electoral de la presidenta/ Moisés Bailón Jiménez

Un conjunto de reformas en materia electoral fueron presentadas por la presidenta Claudia Sheinbaum ante la Cámara de Diputados el pasado miércoles 4 de marzo. Todo ello en el marco de la elección intermedia del 6 de junio de 2027 donde se elegirán a 17 gobernadores, 500 diputados federales y más de 3 mil presidentes municipales. Morena actualmente es partido gobernante en 12, el PAN en 3, MC en 1, PVEM en 1.

De ser aprobada la reforma electoral como se presentó, las elecciones del próximo 2027, pondrán a prueba un nuevo esquema jurídico electoral y de composición del Congreso, que dará origen a un novedoso mosaico de nuevas mayorías en los estados.

La predominancia del partido Morena en ambas Cámaras y por ser el partido oficial en México. Le corresponde proponer en un primer saque, un conjunto de amplias modificaciones a la Constitución y las leyes en la materia electoral, que deberán ser revisadas, analizadas, discutidas y seguramente ampliadas o enriquecidas a partir de las ideas y propuestas que cada fuerza política así lo considere.

No es casualidad, dar un viraje, en materia electoral al segundo año de gobierno. Históricamente las reformas electorales servían para integrar en la participación política y de representación a aquellas fuerzas que pocas veces tenían opciones de poder mantener una representación ante el Congreso o bien, que se negaban a reconocer las victorias de los oficialistas en procesos de elección duramente cuestionados.

Las reformas más importantes, aquellas de 1977-1978, abrieron espacios de participación política a la izquierda clandestina mexicana. Fue precisamente a través ellas, que surgieron los primeros diputados y presidentes municipales de oposición al PRI. Una izquierda que hoy se ve representada en el partido Morena y que gobierna gran parte del país.

La presidenta Claudia Sheinbaum conoce bien el tema electoral y aun mejor, los procesos de elección desde lo local. En su trayectoria como Delegada en Tlalpan y Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, le tocó vivir de cerca el sentir de la ciudadanía. Sabe lo que es la sobre representación y también conoce lo que es ser oposición.

Ella es una mujer de izquierda, que conoce los retos de enfrentarse a un partido oficial desde la oposición. Muchos años, pero muchos, le toco vivir esa experiencia desde el Partido Comunista de México, como representante estudiantil en la UNAM y posteriormente al interior de las Asambleas del PRD.

La búsqueda interminable de consensos, acuerdos que generen mejores propuestas es parte de su madurez como presidenta. Por ello, el pasado miércoles fue enviada a la Cámara de Diputados la iniciativa de reforma electoral 2026. Con cambios sustantivos en 11 artículos constitucionales y 10 ejes sustanciales.

La propuesta presidencial se concentra en: La composición del Congreso; la reducción del gasto; una mayor fiscalización; el voto en el extranjero; los tiempos de radio y televisión; la inteligencia artificial; los cómputos distritales; la democracia participativa; el no al nepotismo y la no reelección.

En la gran mayoría de los temas pudiéramos decir el 95% de la reforma, los partidos aliados como el PT y PVEM coinciden; sin embargo, presentan diferencias en un 5% relativo a la integración del Congreso y la desaparición de las fórmulas de representación proporcional.

Es evidente que a partir de ahora cada partido político tendrá que comenzar a ganar elecciones, desde el territorio. Y ese es el mensaje de la presidenta. La ciudadanía quiere ver a los candidatos recorriendo calles, colonias, rancherías. La clase política debe gestionar, resolver, atender y eso solo se puede lograr a partir de un nuevo esquema electoral que motive la competencia real entre fuerzas políticas.

Otro gran elemento es la reducción del aparato electoral. Altamente confiable hoy en día, pero también, que debe pensarse ya no como un instrumento de integración nacional altamente costoso, sino objetivamente, como una herramienta de organización electoral y fiscalización.

Veremos el próximo martes, el rumbo de esta gran reforma, que integra elementos novedosos y sobre todo, atentos, a la reacción de aquellos que hasta ahora, permanecen en la representación del mínimo esfuerzo.

*Moisés Bailón Jiménez es Maestro en Derecho Electoral y Procesal por la Benemérita Universidad de Oaxaca.