Agencias
El gobierno de Cuba racionará la venta de combustibles ante el desabastecimiento provocado por el bloqueo petrolero de Estados Unidos a la isla, según adelantó el viernes el viceprimer ministro de la isla, Oscar Pérez-Oliva.
En una intervención televisiva, Pérez-Oliva afirmó que la medida, sobre la cual no entró en detalles ni dijo cuándo comenzaría a aplicarse, se adoptó en un Consejo de Ministros extraordinario ante la grave crisis por la escasez de carburantes.
“Al no haber combustible suficiente, no podemos mantener los niveles de venta que veníamos teniendo en semanas anteriores y, en este sentido, (habrá) algunas limitaciones para la adquisición”, adelantó.
De igual forma, el viceprimer ministro señaló que las “actividades administrativas fundamentales” solo operarán de lunes a jueves con el fin de ahorrar energía.
Pérez-Oliva dijo se priorizará el poco combustible con que cuenta el país para “los servicios esenciales”, la generación de electricidad, los “servicios de salud”, el abastecimiento de agua, las actividades de defensa y para “garantizar la sostenibilidad de aquellos sectores que generen ingresos en divisas”, como el turismo.
Añadió que el gobierno cubano facilitará los trámites para que las empresas privadas “que tengan la posibilidad” importen su propio combustible.
El pasado jueves, el presidente Miguel Díaz-Canel anunció que su gobierno preparaba un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” ante las presiones de Estados Unidos.
Díaz-Canel, quien confirmó que La Habana no ha importado combustibles desde diciembre, retomó el concepto de la “opción cero”. Se trata del plan de supervivencia planteado en los noventa ante el escenario de “cero petróleo”.
Éste implicaba un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas.
