No basta con criticar a la prensa

Escrito por Helder Palacios.

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En muchas ocasiones puede resultar demasiado cómodo juzgar el trabajo periodístico que realizan algunos compañeros y compañeras de la región Cañada. Pero se han preguntado ¿qué están haciendo ustedes por defender nuestras libertades?

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Libertad de Prensa, proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1993. Esto nos permite recordar los principios fundamentales de la libertad de prensa, hacer un análisis de la situación de la libertad de prensa en el mundo, defender los medios de comunicación de los atentados contra su independencia y reconocer la labor de los periodistas que han sido asesinados por su trabajo.

La actividad periodística, de acuerdo con el académico Ernesto Villanueva, es una de las más importantes en cualquier sociedad, pues en función de la información que nos hacen llegar se construye la percepción de nuestro entorno. Entonces, el periodismo es una herramienta indispensable para el funcionamiento de la democracia representativa –de cualquier país–, mediante la cual los ciudadanos ejercen su derecho a recibir, difundir y buscar información.

Todas y todos debemos estar convencidos de que la libertad de expresión constituye una de las condiciones primordiales para el progreso de la sociedad. Por lo tanto, los ataques contra periodistas constituyen una transgresión a la libertad de expresión, que es un derecho fundamental e inalienable. De ahí que los ataques contra la prensa deben preocuparnos a todos y todas.

Nuestra región Cañada y sus 45 municipios están cambiando en muchos sentidos. El uso de las nuevas tecnologías de la comunicación ha propiciado que todos los días haya jóvenes y personas adultas que demandan información de lo que acontece en sus comunidades.

Aunque son pocos, en la región hay comunicadores y periodistas que desde hace años se han esforzado para brindar información a la sociedad, pese a las limitaciones económicas y profesionales. Bien o mal, ellos han hecho su contribución.

Hoy corresponde a los ciudadanos de la región a ser conscientes de que cuando se agrede a un periodista también se coarta el derecho que ellos tienen a estar informados. La libertad de prensa no solo debe ser defendida por quienes ejercen el oficio, sino por todas las personas y las organizaciones de la sociedad civil.

No basta con criticar. Lo significativo y constructivo está en proponer y también en hacer. Cada vez que alguien quiera decir "prensa vendida" será importante que también se cuestione qué está haciendo para defender nuestras libertades.