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Hacen un llamado para rescatar memorias de antropólogo Carlos Inchaústegui y su labor en la Sierra Mazateca

Él fue el creador de la Escuela Secundaria, Antonio Caso, la primera en la Sierra Mazateca, y un querido antropólogo  y escritor peruano que adoptó la Cañada de Oaxaca como su hogar.

Nacido el cuatro de febrero de 1924, en su juventud viajó a México para estudiar en la Escuela Nacional de Antropología e Historia y se convirtió en un defensor de la cultura indígena medio siglo.

Fue fundador del Centro Indigenista de la Sierra y autor  prolifero de artículos, cuentos, y ensayos sobre la cultura mazateca, entre ellos Relatos del mundo mágico mazateco (1977), Figuras en la niebla: Relatos y creencias de los mazatecos (1984) y La mesa de plata: cosmogonía y curanderismo entre los mazatecos de Oaxaca (1994).

Inchaustegui 1

Su recorrido por la Sierra Mazateca lo Inició en la década de los 60, en Huautla de Jiménez, Oaxaca, con el Programa del Café del Instituto Nacional Indigenista.

En Facebook el perfil Memoria Mazateca, rescata fotografías de Inchaústegui y hace un llamado para que las nuevas generaciones rescaten su vida y obra a 11 años de su fallecimiento en 2008. 

Inchaustegui 3

Memoria Mazateca colgó fotografías donde el pintor Teodomiro Pineda en compañía de Abelardo García entregan al maestro un cuadro que Inchaústegui colocó en su estudio.

Desde 2000, Incháustegui fue investigador en la Delegación en Puebla de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, también de la Academia Mexicana de Derechos Humanos, y de la Comisión Mexicana de Cooperación para la Unesco.

El doctor Hilario Ramírez Rojas, jefe del departamento de Desarrollo Social y Humano de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) a propósito de su muerte comentó en el periódico La Jornada, en su edición del 4 de abril de 2008:

 “Como indigenista desplegó su sentido innato de justicia y protección del desposeído, que lo llevó a enfrentarse a caciques y acaparadores. Fue así como inició, hace más de 30 años, en Huautla, lo que actualmente es el programa del café del INI, ahora CDI. Luego, en la Mixteca poblana dignificó el trabajo de los tejedores de palma; en Temascal defendió las condiciones dignas para los mazatecos, además amparó a los chontales, en los pantanos de Centla, ante la soberbia petrolera”.

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